Mi parto. Parte II

Eran las 18.00 horas aproximadamente, me habían intentado poner oxitocina pero mi hija no respondió bien a ella, así que la retiraron inmediatamente. Me comentaron que el parto iría algo más lento. Debido al aumento de anestesia tenia  el cuerpo bloqueado del pecho hacía abajo, no sentía absolutamente nada, no podía controlar el cuerpo y por supuesto no me podía mover en la cama por mí misma. Empecé a agobiarme y llorar.

Poco a poco fui asimilando la situación. Gracias a mi marido, conseguí tranquilizarme. Sin duda su compañia, ayuda y apoyo hicieron todo el proceso más llevadero y fácil.

Eran las 19.00 horas y ya me habían explorado varias veces. Llegó el momento de la rotura de la bolsa de manera manual. La dilatación iba lenta pero bien. La matrona me comentó que creía que antes de finalizar su turno (22.00 horas) habría conocido a  mi pequeña.

Pasan las horas, a las 20.00 horas había dilatado al máximo y ya solamente quedaba esperar a que Nuditos se encajara en el canal del parto, pero este momento parecía no llegar. Una exploración, otra exploración y sin resultado.

A las 21.00 horas la matrona me comento que Nuditos no conseguía encajarse y que por tanto iban a esperar hasta el cambio de turno para que me valorase la ginecóloga, pero que creía que finalmente tendrían que realizarme una cesárea.

Comencé a llorar, después de tantas horas, tanto esfuerzo… Tenía claro que lo IMG-20140927-WA0000principal era la seguridad de mi hija y la mía, pero me había hecho a la idea de que el parto sería natural. Además me costaba aceptar la idea de tener que estar separada de mi pequeña tras la cesárea. En el hospital donde di a luz, en aquel momento, si el nacimiento era a través de cesárea la madre se iba a una sala de recuperación y él bebe se iba con el padre, no permitían hacer el piel con piel con la madre.

Con el apoyo de mi marido y mi familia con la que pude hablar por teléfono conseguí tranquilizarme de nuevo. De repente, comencé a sentir las piernas, la derecha más que la izquierda, incluso la derecha demasiado ya que no conseguía aguantar el dolor de las contracciones. Llamamos rápidamente a la matrona quien enseguida hizo venir a la anestesista para esta vez sí, ponerme la dosis justa de anestesia. Ahora sentía que podía colaborar en mayor medida.

Llegaron las 22.00 y enseguida vino la ginecóloga a verme. Me comentó que ella sería la encargada de realizarme la cesárea. Venía acompañada por enfermeras/os, auxiliares, celadoras/os…me pidió permiso para que sus compañeros/as pudieran asistir al parto.

Antes de bajarme a quirófano pidió explorarme y ¡¡su cara cambió!! Me dijo que Nuditos había conseguido encajarse y que había que intentarlo ¡¡qué alegría!!

Me traslado que estábamos con el tiempo justo, que había que intentarlo una última vez y si no me bajaría a quirófano. Dio las indicaciones de lo que debíamos hacer: las enfermeras me sujetarían las piernas, mientras la matrona ayudaría a bajar a la niña desde fuera, posicionando su brazo en la parte superior de mi tripa, la ginecóloga intentaría terminar de encajarla en el canal del parto. Y así fue, en menos de diez minutos nos encontrábamos en la sala de partos para realizar el expulsivo.

¡¡Ana, un último empujón y tu niña estará fuera!! Las 22.40 y conseguía tener a mi hija sobre mí. Este fue uno de los momentos más felices de mi vida.IMG-20140928-WA0000

Y tú parto ¿cómo fue? Puedes dejarme tu historia en comentarios.

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